Coaching: de que se trata

El coaching no es psicoterapia. El ambiente del coaching es el progreso personal y la comunicación. La relación coach-coachee se constituye en un marco íntegro de confianza en el otro.


El coach coloca su atención en el desarrollo de habilidades que optimen las distintas áreas de la persona, sea en su vida sentimental, relacional, su estado físico o el logro de metas personales. En determinados momentos, ayuda a que el coachee sea consciente de sus insuficiencias para después estar en mejor posición frente a la obtención de sus objetivos. El coach ayuda la persona a dar lo mejor de sí misma y a buscar el camino que la lleva desde donde está en este momento hasta donde quiere estar.
Es la propia persona la que ya debe que estar motivada para desarrollarse y la que tiene que entender que puede llegar a ser más feliz. El coach la motiva y alienta en sus momentos difíciles. Lo que realiza el coach es canalizar esa motivación para que se transforma en un trabajo productivo. En un principio se establecen las metas que se quieren lograr, se analiza el contexto actual y se empieza a trabajar en el plan de acción para lograrlas.
El coaching es un procedimiento que requiere tiempo. Conviene examinar todas las opciones que surgen en cada sesión y el provecho o no de llevarlas a cabo, las opciones alternativas y el grado de satisfacción de la propia persona al arrancar la decisión de cambiar una actitud o apostar al comienzo un nuevo proyecto. Esa es la manera en el que conjuntamente se siente que la persona se está desarrollando como quera o no. Si en el proceso la persona cree que su meta inicial ya no le satisface, es ella quien la cambiará o acomodará a la nueva situación.



Share on Google Plus
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios:

Publicar un comentario